3.3 Evaluación del impacto del cambio climático en la producción de bivalvos
3.3.2 Soluciones contra los efectos del cambio climático en la acuicultura de moluscos bivalvos
Los moluscos bivalvos contribuyen significativamente al ciclo del carbono al absorber dióxido de carbono (CO₂) del agua de mar y almacenarlo en sus conchas de carbonato de calcio (CaCO₃) mediante la biomineralización, lo que ayuda a reducir los niveles de CO₂ en la atmósfera. Su biomasa también actúa como depósito de carbono orgánico, ya que la actividad biológica y la deposición de sedimentos favorecen el enterramiento a largo plazo de la materia orgánica. Aunque la formación de conchas libera algo de CO₂, el impacto general del cultivo de bivalvos en el almacenamiento de carbono es positivo, especialmente en condiciones medioambientales bien gestionadas (Heilweck et al., 2023).
Según Lalli et al. (2010), los sistemas de cría de mejillones pueden secuestrar cantidades significativas de «carbono azul», lo que proporciona el doble beneficio de la producción de alimentos y la protección del medioambiente.
Estudios recientes sugieren que la expansión de la acuicultura de bivalvos podría emplearse estratégicamente como una solución basada en la naturaleza para mitigar los efectos del cambio climático, complementando los esfuerzos de secuestro de carbono terrestre.