5.1 Comprensión de las estrategias de comunicación modernas, incluidas la narración de historias y las campañas digitales
5.1.1 Comprender los principios y objetivos de la comunicación estratégica en la acuicultura y las campañas digitales
La comunicación estratégica es el uso intencionado y orientado a objetivos de la información para influir en las actitudes, generar confianza y moldear la percepción pública de un sector o producto.
En los sectores de la acuicultura y los productos del mar, la comunicación eficaz va mucho más allá del marketing: conecta la ciencia, la cultura, los valores medioambientales y la viabilidad económica en una narrativa coherente dirigida a los consumidores, los responsables políticos y las partes interesadas en general.
El sector de la acuicultura de bivalvos se enfrenta a retos de comunicación particulares. A pesar de sus beneficios medioambientales bien documentados, como la filtración del agua, las bajas emisiones de gases de efecto invernadero y la ausencia de insumos externos para la alimentación, la concienciación de los consumidores sigue siendo limitada.
Las investigaciones confirman que la comunicación sobre la acuicultura sostenible se enfrenta a retos adicionales, sobre todo porque los consumidores siguen estando, en general, desinformados sobre los sistemas de producción, y que la falta de comunicación puede llevar al público a percibir las afirmaciones sobre sostenibilidad como «greenwashing» en lugar de como una divulgación transparente (Kaimakoudi, 2024; Landazuri-Tveteraas et al., 2023). Esto crea un riesgo estructural: las afirmaciones científicamente sólidas, mal comunicadas, pueden socavar la confianza en lugar de generarla.
Por lo tanto, la comunicación estratégica en el sector de los productos del mar se guía por varios principios básicos:
➔ Credibilidad y transparencia: los mensajes deben basarse en hechos verificables. Las afirmaciones medioambientales sin fundamento dañan la credibilidad y la confianza de los consumidores. Las certificaciones de terceros (ASC, MSC, BAP) funcionan como anclas de credibilidad al indicar el cumplimiento de normas verificadas de forma independiente.
➔ Segmentación del público: las diferentes partes interesadas requieren diferentes mensajes y formatos. Los consumidores urbanos preocupados por la salud responden a los datos nutricionales; las comunidades costeras se identifican con las narrativas económicas y culturales; los reguladores exigen pruebas científicas rigurosas. Una comunicación eficaz adapta los mensajes a las audiencias.
➔ Coherencia en todos los canales: debe mantenerse una identidad de marca coherente en todas las plataformas digitales, envases, eventos e interacciones B2B. Las incoherencias erosionan la confianza y crean oportunidades para la desinformación.
➔ Compromiso emocional junto con contenido fáctico: la confianza puede reforzarse mediante estrategias de comunicación mejoradas que integren factores emocionales, funcionales y legítimos para recuperar la confianza de los consumidores (Wang et al., 2020). La comunicación de datos en estado puro rara vez cambia el comportamiento; la resonancia emocional impulsa las decisiones de compra.
Para los profesionales de la acuicultura, comprender estos principios significa reconocer que la comunicación es una función estratégica, no una idea de último momento. Requiere el mismo rigor que se aplica a la producción: establecer objetivos claros, definir el público objetivo, seleccionar los canales adecuados y medir los resultados.

Fig. 28 - Pilares fundamentales de la comunicación estratégica