5.3 Comunicar la importancia de los servicios ecosistémicos, la baja huella de carbono y el papel ecológico y social de los bivalvos: capacidad para comunicar ideas complejas a un público consumidor utilizando un lenguaje y plataformas accesibles

5.3.3 Selección de plataformas de comunicación adecuadas (redes sociales, sitios web, eventos, campañas educativas) para diferentes públicos

La eficacia de una estrategia de comunicación depende no solo de lo que se dice, sino de dónde y cómo se dice. 

La selección de la plataforma debe basarse en el análisis del público: los distintos segmentos habitan en diferentes espacios digitales y físicos, tienen diferentes necesidades de información y responden a diferentes formatos.
Redes sociales (Instagram, TikTok, Facebook): estas plataformas son óptimas para llegar directamente a los consumidores, en particular a los más jóvenes. 

El contenido de vídeo de formato corto (15-90 segundos) que muestra los procesos de cosecha, los métodos de preparación o las operaciones agrícolas entre bastidores genera una alta participación.

El contenido visual (fotografía, infografías) funciona bien para las afirmaciones nutricionales y medioambientales. 

La naturaleza algorítmica de estas plataformas recompensa la coherencia y la interacción por encima de las publicaciones esporádicas. 

Tipos de mensajes clave: origen del producto, atractivo sensorial, credenciales medioambientales, recetas.

Sitios web y contenido digital de formato largo: el sitio web de la empresa funciona como un centro de credibilidad principal. Es donde acuden los compradores profesionales, los periodistas, los investigadores y los consumidores interesados para verificar las afirmaciones realizadas en otros lugares. 

El contenido de formato largo (perfiles de productores, informes de sostenibilidad, enlaces a referencias revisadas por pares) debe estar aquí. 

Aquí también es donde deben mostrarse de forma destacada las eco-certificaciones y los avales de terceros. 

Un sitio web bien estructurado con contenido medioambiental y nutricional actualizado contribuye significativamente al desarrollo del mercado de exportación y a las relaciones institucionales.
Eventos, mercados y canales directos al consumidor: los mercados de productores, los festivales gastronómicos, las colaboraciones con restaurantes y las visitas a las granjas ofrecen un contacto directo insustituible con los consumidores. 

Las experiencias de degustación se encuentran entre las herramientas de conversión más eficaces para los productos de bivalvos: la participación sensorial evita el escepticismo y crea una asociación emocional directa con el producto. 

Estos eventos también son escenarios ideales para contar historias: el productor presente en persona es el activo de marca más poderoso disponible.
Campañas educativas y canales institucionales: la comunicación dirigida a escuelas, profesionales de la salud, responsables políticos y compradores institucionales (hospitales, comedores escolares, contratación pública) requiere un registro diferente.

La precisión científica, el respaldo institucional y el encuadre pertinente para las políticas son esenciales.

Las asociaciones con autoridades de salud pública, universidades o agencias medioambientales aportan credibilidad y abren el acceso a canales que no están disponibles sólo a través del marketing comercial.
Comunicación B2B (restaurantes, minoristas, distribuidores): los compradores profesionales requieren datos sobre la calidad del producto, documentación sobre seguridad alimentaria, garantías de fiabilidad del suministro y credenciales de sostenibilidad presentadas en un formato comercialmente relevante. 

Los estudios de caso, las fichas de especificaciones de los productos y la documentación de trazabilidad respaldan las decisiones de compra a este nivel. 

Las plataformas digitales como LinkedIn son eficaces para mantener la visibilidad ante el público profesional y para posicionar a los actores del sector en los debates políticos y del sector.
Un marco práctico para la selección de plataformas es mapear a cada público objetivo en función de tres variables: dónde consumen la información, qué formato prefieren y qué decisión se les pide que tomen. Este mapeo da lugar a una lista de canales priorizados que concentra el esfuerzo de comunicación donde genera el mayor rendimiento, en lugar de dispersarlo uniformemente entre plataformas independientemente de su idoneidad (Zimand-Sheiner, 2024; Kaimakoudi, 2024).

 

Fig. 32 - Cómo dar a conocer su producto a través de plataformas en línea